Desde el pasado 2 de marzo de 2024, las empresas que tienen 50 o más empleados, deben, además de tener un plan de igualdad, tener implementado también, un protocolo de actuación frente el acoso y la violencia contra las personas LGTBI, de conformidad con lo recogido en la Ley 4/2023, de 28 de febrero para la igualdad real y efectiva










